¿Qué es el mindfulness y cómo puede ayudarte?

La palabra mindfulness ha sido traducida al español como atención plena o presencia mental. Coloquialmente se le llama el yoga de Occidente, ya que durante los últimos 30 años su práctica está integrándose en la terapia psicológica.

Según palabras del prestigioso Dr.Mario Alonso Puig “el mindfulness es una práctica que permite que te sientas plenamente presente para captar una realidad que normalmente se nos escapa y observar con mente abierta y curiosa el flujo de pensamientos, sensaciones y sentimientos como camino indispensable para descubrir un nuevo mundo de posibilidades

Se practica como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés y mejorar el bienestar general. 

En estos días  dónde los sentimientos de angustia y la incertidumbre nos rodean es muy normal que nos estresamos y nos angustiemos.

En nuestra vida cotidiana vivimos pendientes de lo que tenemos que hacer después, de lo que todavía no ha pasado,  de lo que quizá podría o tendría que ocurrir… Mindfulness te enseña a prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente, con interés, curiosidad y aceptación. Jon Kabat-Zinn, fundador de la Clínica de Reducción de Estrés en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, es su referente mundial, por haber introducido esta práctica en el modelo médico occidental hace más de 30 años. En su centro introducía a los pacientes a la práctica de mindfulness para el tratamiento de problemas físicos, y psicológicos, dolor crónico, y otros síntomas asociados al estrés. Él define este método como «prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar».

Una vida en la que no ponemos atención, en la que nos encontramos más preocupados por lo que ocurrió o por lo que aun no ha ocurrido, nos conduce al descuido, el olvido y al aislamiento, reaccionando de manera automática y desadaptativa.

La atención plena nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno, atendiendo de forma integral a los aspectos de la persona; cuerpo, mente y espíritu.

¿Cuáles son los beneficios de practicar mindfulness?

– Aprender a relacionarse favorablemente con el estrés actual, cuidando el bienestar y la salud.

– Ganar efectividad en el manejo de situaciones estresantes (a corto, mediano y largo plazo).

– Incrementar los niveles de claridad mental, o profundización del entendimiento de la propia vida y de las prioridades.

– Aumentar la energía, el bienestar y la estabilidad.

– Lograr una integración y equilibrio saludables entre emociones, malestares físicos y psicológicos, y vida cotidiana.

– Permitir la construcción de un balance responsable y un rol activo frente a los desafíos que encaramos en nuestra vida personal, laboral o familiar.

– Facilitar el uso de recursos propios para hacer cambios favorables en hábitos de vida, y en actitudes y comportamientos ante situaciones difíciles.

Este tipo de entrenamiento es ideal para:

– Quienes manifiestan síntomas de ansiedad, fobias, ataques de pánico o incertidumbre.

– Las personas con estrés pre o post quirúrgico, o con altos niveles de estrés familiar,  laboral, etc. Incluso, puede servir para quienes padecen síntomas tales como contracturas.

-Todos los que padezcan trastornos de sueño, fatiga, dolores de cabeza y problemas de presión.

 

¿Cómo practicar mindfulness?

1.-Busca un lugar tranquilo, donde en la medida de lo posible nadie te interrumpa.

2.-Puedes sentarte o tumbarte. Normalmente la mayor relajación se obtiene tumbado.

3.-Pon una alarma para controlar el tiempo.

4.-Comienza por prácticas cortas de no más de 10 minutos de duración, preferiblemente al poco tiempo de levantarte y durante todos los días de la semana

Mindfulness tumbado:

1.-Tumbados boca arriba.

2.-Brazos extendidos a lo largo del cuerpo. Palmas de las manos mirando hacia el techo. La posición debe ser cómoda y relajada

3.-Ojos cerrados y relajados.

4.-Inspiramos y espiramos por la nariz.

5.-Fijamos nuestra atención en una respiración consciente. Observamos y notamos como el aire entra por la nariz y sale por la boca y el movimiento que produce en nuestro cuerpo.

6.-Durante el tiempo que dura la práctica es normal que los pensamientos vayan y vengan a toda velocidad a nuestra mente. Sin enfadarnos, ni juzgarlos debemos contemplarlos y volver a fijar con dulzura la atención en la respiración.

7.-Comienza por prácticas cortas de no más de 10 minutos de duración, preferiblemente al poco tiempo de levantarte y durante todos los días de la semana

Y ahora, practica, se constante y disfruta del aquí y el ahora.

Cada momento es único e irrepetible.